| SAN
JUAN DE RIBERA (1568-1611) San Juan de Ribera, arzobispo de Valencia
y Patriarca de Antioquía, fue el alma de la restauración espiritual
de la diócesis de Valencia al aplicar las directrices del Concilio
de Trento.
Nació en Sevilla en 1532. Su padre Pedro Enríquez
y Afán de Ribera y Portocarrero, duque de Alcalá y marqués de Tarifa,
llegaría a ser virrey de Cataluña y Nápoles. Recibió la tonsura
clerical el 23 de marzo de 1544 en la iglesia de San Esteban de
Sevilla. Poco después pasó a Salamanca, donde cursó cánones, artes
y teología, convirtiéndose en discípulo de Francisco de Vitoria
y de otros teólogos que tuvieron un destacado papel en el Concilio
de Trento. A propuesta del rey Felipe II el papa Pío IV lo nombró
obispo de Badajoz, el 27 de mayo de 1562.
El papa San Pío V, en el consistorio del 30
de abril de1568, le confirió el título de Patriarca de Antioquía,
y dos meses después, a la edad de 36 años, lo promovió al arzobispado
de Valencia.
San Juan de Ribera trabajó durante 42 años
sin descanso en la diócesis de Valencia aplicando las reformas de
Trento en su jurisdicción. No hubo aspecto de las estructuras diocesanas
que no fuese objeto de su celo pastoral: Las atenciones al clero,
presentándole, a través de sus cartas pastorales y de los Sínodos
Diocesanos, la figura ideal del pastor. Manifestó su preocupación
por elevar la enseñanza de la teología en la Universidad, necesitada
de urgente e intensa reforma. La reforma de las órdenes religiosas,
fundando durante su pontificado 33 conventos en la Diócesis.
La formación cristiana de los fieles, a los
que frecuentemente les predicaba la Palabra de Dios, y que le llevó
a recorrer once veces en Visita Pastoral la amplia geografía diocesana.
A todos los medios recurrió para conseguir la conversión de los
moriscos, sin poderlo lograr. Finalmente se resolvió el problema
mediante el decreto del rey Felipe III, que los expulsaba del suelo
español en 1609. Nombrado por el rey Felipe III virrey y capitán
general de Valencia (1602-1604), supo llevar con gran acierto este
cargo, reprimiendo el bandidaje y la corrupción. San Juan recorrió
varias veces la diócesis y entre 1570 y 1610 llevó a cabo 2.715
visitas pastorales, y celebró siete sínodos.
Fundó el Colegio-Seminario del Corpus Christi
para la formación del clero y honrar solemne al Santísimo Sacramento,
lugar en el que falleció el 6 de enero de 1611. Tuvo amistad con
todos los santos que florecieron en aquellos tiempos: San Juan de
Ávila, San Luis Bertrán, San Francisco de Borja, San Carlos Borromeo,
San Pedro de Alcántara, San Pascual Bailón, San Salvador de Horta,
San Alonso Rodríguez, Santa Teresa de Jesús, San Roberto Belarmino,
San Lorenzo de Brindis, Beato Nicolás Factor, Beato Andrés Hibernón
y Beato Gaspar Bono. Fue canonizado por el Papa Juan XXIII el 12
de junio de 1960. Su fiesta litúrgica tiene lugar el 7 de enero.
Es cotitular de la Hermandad desde el 12 de febrero de 1960. Y se
le honra anualmente con una Misa Solemne el domingo más próximo
al día 7 de enero. |